ESPOSO DE VECINA DE RAWSON EN MEDIOS NACIONALES POR VENDER AUTO BENDECIDO POR EL PAPA EN 1 MILLÓN DE DÓLARES

Adrián Dabi tiene 42 años –está casado con Amalia Rodríguez, ex vecina de Rawson- es un vendedor de Chivilcoy, que asegura que al vehículo le cayó una gota de agua bendita que arrojó el Papa cuando todavía era Bergoglio en una bendición para una carrera de TC2000.

Adrián, esposo de Amalia Rodríguez en medios nacionales por vender auto bemdecido por el Papa en 1 millón de dólares.
Adrián, esposo de Amalia Rodríguez.

8/10/15- Los argentinos tenemos la fama de ser chamuyeros y vende humo. Y si hablamos de ocurrencia a la hora de vender un auto, el ingenio se agudiza y ahí sí, capaz, podemos ser los campeones del mundo. Hace unos meses se conoció la historia de un cordobés que vendió su Peugeot 504 con un singular aviso que se difundió por Internet. Pero ahora el dueño de una concesionaria, cansado de vender los coches más baratos, decidió vender el más caro: un Dodge 1500 a un millón de dólares ¿El motivo? “Está bendecido por el Papa”.

Adrián Dabi tiene 42 años y vende autos desde hace 9. Vive en Chivilcoy y allí todos lo conocen por ser la persona que vende los autos usados más baratos del mercado. Cansado de eso decidió vender el más caro: un Dodge 1500 modelo ´79 a un millón de dólares porque le cayó una gota de agua bendita del Papa.
La publicación es real y Adrián -en diálogo con Clarín- está convencido del valor de su auto. Resulta que el dueño anterior le había contado que en abril de 2012 viajó a Buenos Aires para ver el TC 2000 callejero y cuando estacionó se quedó con la manija de la puerta en la mano. Con esa manija se fue caminando hasta la Catedral Metropolitana, donde el entonces Cardenal Bergoglio estaba bendiciendo los autos para la carrera. Fue entonces que una gota cayó en la manija del Dodge: “Este auto cuenta con la bendición del Papa Francisco y eso eleva su precio”, tira.
Optimista con una posible venta, Adrián revela que desde que se enteró de la bendición Papal cambió la forma de lavar el vehículo: “Todos los domingos por la mañana recorremos con mi hijo las iglesias de la ciudad en busca de agua bendita, la cual es utilizada para la limpieza del auto, además lo lustramos a mano con un trapo de goma”.
El hombre cree que puede vender el auto a ese precio y admite que ya recibió tres llamadas importantes para lograr su objetivo. Le ofrecieron una botella de gaseosa de 2 litros, una revista Patoruzú del año 1978 y un pebete de jamón y queso. “Todavía prefiero esperar a ver si llega alguna oferta mejor”, asegura, serio, como un veradero traficante de ilusiones.
Fuente y foto: clarin.com.ar

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